domingo, 22 de marzo de 2009

Martin Kronlund: El Pardo se resisitió


Sábado (carrera distancia larga): Los orientadores madrileños sabemos que El Pardo es duro, tanto físicamente (por lo abrupto del relieve y la densa vegetación) como técnicamente (un error paralelo, fácil de cometer, te puede costar muchos minutos). Sin embargo, la impresión general es que a todo el mundo le salío mal la carrera, y de hecho los tiempos se dispararon y hubo muchos abandonos. ¿Salimos demasiado confiados sin reparar en que no el terreno, pero sí el plano, era nuevo? ¿Era necesario en el nuevo plano dibujar los arroyos hasta en las más mínimas vaguadas?: distinguir una vaguada de una loma es algo básico para cualquier orientador, y esas "ayudas" sólo servían para quitar legibilidad al nuevo mapa.

Domingo (carrera distancia media): Terreno completamente diferente. Parece mentira que estén uno a lado del otro. Carrera rápida por alta visibilidad y la facilidad de progresión, exigente físicamente por las continuas subidas y bajadas. Alta concentración: no te podías permitir ni un solo fallo; un fallo por pequeño que fuese era imposible de recuperar.

Resultados